Las sesiones de embarazo en la playa tienen algo especial. No solo por el paisaje, sino por el ambiente relajado que se crea. Y si hay un momento perfecto para hacerlas, es sin duda el atardecer: la luz es suave, cálida y hace que todo se vea más natural y bonito.

En este tipo de sesiones, la mamá es la protagonista. Queremos que se sienta cómoda, linda y que disfrute de cada momento. Pero también nos gusta incluir al papá, porque esta etapa es de los dos. Hacemos fotos juntos, espontáneas, que muestren el vínculo y la emoción que están viviendo.

Más que una sesión de fotos, lo que buscamos es que vivan una experiencia divertida, relajada y llena de buenos momentos. Caminamos por la orilla, charlamos, reímos, a veces acabamos con los pies en el agua… y mientras tanto, vamos capturando todo.

Lo importante es que se vayan con un recuerdo real, sin poses forzadas, con fotos que de verdad les representen y que quieran volver a ver una y otra vez.

Esta sesión junto a  Marga y Gabriel ha sido autenticamente inolvidable!!