Priscila y Ricardo nos conquistaron desde la primera reunión de bodas que tuvimos. La emoción que transmitian contando la planificación de cada detalle de su boda, hacían que desearamos que llegara ese día, pero aún quedan unos meses.

Viendo la personalidad abierta y desenfadada de ambos, y aunque nunca se habian puesto juntos delante de una cámara, les propusimos esta intimate session, porque queríamos capturar imágenes de como son ellos en realidad, cuando nadie les ve, y descubrimos que eran mucho mas de lo que imaginábamos, tiernos, complices. Soltaban chispas solo con mirarse.

El lugar elegido fue esta cabañita en los altos de la Orotava, decorada con un gusto exquisito. Antiguamente era la casita del burro de la finca, y ahora es una fantasia de alojamiento rural.

No pudimos disfrutar más de esta sesión fussion ( en la que mezclamos fotografía y video) pero aún la boda está por venir.