Si cierro los ojos y pienso en un lugar en Tenerife donde los sueños de boda puedan transformarse en realidades únicas, Finca Punta del Lomo aparece como una de las primeras imágenes en mi mente. Es una finca que no se limita a ser un escenario, sino que se convierte en un lienzo en blanco donde cada pareja puede dibujar la boda que siempre ha imaginado.
Lo que más enamora de este lugar es su capacidad de adaptarse. La platanera, con su magia natural, es como entrar en una fantasía: un espacio vibrante que puede transformarse tanto en un entorno íntimo y romántico para la ceremonia, como en la pista de la fiesta más loca y festivalera que te puedas imaginar. Y si lo piensas bien, ¿en cuántas oportunidades en la vida puedes casarte dentro de una platanera? No me digas que no es algo realmente especial. Ese entorno, tan nuestro y tan poco habitual al mismo tiempo, convierte la ceremonia en un recuerdo mágico y diferente, imposible de olvidar para quienes lo viven.
Para quienes sueñan con celebraciones más recogidas, el espacio central y la pérgola pequeña ofrecen rincones llenos de encanto, ideales para bodas íntimas en las que cada detalle se vive de cerca. Y si lo que buscas es un plan B que no solo resuelva, sino que brille por sí mismo, el gran cenador de cristaleras blancas en la parte alta es una joya imprescindible. Allí la luz lo envuelve todo, y cada momento se llena de claridad y elegancia.
La finca, además, impresiona por su cuidado impecable. No importa cuándo la visites, siempre luce perfecta. El trabajo en equipo de los profesionales que colaboran en ella —luces, sonido, catering— es una garantía de tranquilidad: todo fluye, todo funciona, y todo suma a que el día sea inolvidable.
Y hay algo más que la hace aún más especial: Punta del Lomo es pet friendly. En una de nuestras últimas bodas, uno de los protagonistas más entrañables fue, sin duda, el perro de la pareja. Disfrutó del día tanto como los novios, recorriendo cada rincón de la finca sin ningún impedimento. Eso sí, su lugar favorito estuvo claro desde el principio: junto al cortador de jamón, donde pasó casi todo el cóctel con la mejor de las sonrisas perrunas.
Un detalle que marca la diferencia y que muchos novios agradecen son los espacios de preparativos independientes para cada uno. Ese respiro íntimo previo a la ceremonia, ese lugar donde respirar hondo y dejar atrás los nervios, se convierte en un regalo silencioso que hace más confortable y sereno el inicio del día.
Punta del Lomo no es solo un lugar para casarse: es un universo de posibilidades, un escenario vivo donde cada boda encuentra su propia personalidad. Es, sin duda, una de esas fincas que te invitan a soñar a lo grande, pero también a disfrutar de los pequeños detalles.
✨ Te dejamos algunas imágenes para que te inspires, pero si quieres ver más bodas completas celebradas en Punta del Lomo, puedes encontrarlas en nuestra página principal de bodas.
Fotógrafo de boda en Tenerife






